domingo, 12 de octubre de 2014

El Libro de Joyas de la Duquesa Ana de Baviera



 Mucho se ha polemizado sobre si la joyería es o no un arte distinguiéndose entre Artes Mayores o Bellas Artes ( pintura, escultura y arquitectura) y Artes Menores o Decorativas. En éstas últimas la joyería tendría su asiento. Para muchos la joyería es un arte sin más y yo me encuentro entre ellos. A través de ella el artista, que ya no artesano, se expresa, evoluciona con los gustos propios del momento, utiliza materiales nobles así como utiliza las obras de arte de la naturaleza. Hablamos de las piedras semipreciosas o preciosas, facetadas o en cabujón.


Pieza española: oro y esmeraldas S. XVII

 Contemporáneamente, sin embargo, todo material es susceptible de ser utilizado para crear una pieza de joyería. Se hacen bocetos como primer paso para diseñar verdaderas maravillas que se pueden considerar, al margen de su valor monetario, sólo, única y exclusivamente por su forma, naturaleza y composición, auténticas obras de arte. 


Anillo diseñado por Victoire de Castellane para Dior


Brazalete Bompas & Parr
Brazalete Bompas & Parr
Fuente

Hoy me gustaría mostrarles una obra en la que se dan cita joyas, libro iluminado, pintor que lo realiza y toda una serie de cuestiones de tipo político. Nada dejado al azar.


Para ubicarlas tenemos que retrotaernos al Renacimiento cuando Martín Schongauer o posteriormente Alberto Durero o Hans Holbein y por supuesto Benvenuto Cellini comienzan una aproximación entre los artistas y los joyeros, por la cual, los primeros recrean en su mente y con sus pinceles joyas que posteriormente lucirán los grupos privilegiados de la sociedad del momento, entre ellos, por supuesto, los monarcas. En Italia, estos creadores gozarán de la protección de los grandes mecenas como los Médicis o los Sforza.


Diseño de Durero para joyería


Hans Holbein el Joven: diseño para reloj astronómico


Benvenuto Cellini: su famoso salero para Francisco I, S. XVI

En la contemporaneidad, la relación entre creadores plásticos y joyería será más cercana si cabe y los artistas de las primeras vanguardias del S. XX  investigarán como nunca este medio de expresión. Man Ray, Tanguy, Hans Arp, Giorgio de Chirico, Max Ernst, Calder, Braque, Dalí y otros muchos tendrán su entrada específica en este blog en esa otra faceta de su trabajo y mostraremos las joyas que salieron de sus mentes y sus pinceles. 

 
Collar de Calder, siglo XX

Pero en este caso quisieramos ocuparnos de una belleza realizada por Hans Mielich ( Munich 1516-1573) un pintor y dibujante alemán, que aprendió pintura con Albrecht Altdorfer y  de quien tomó el uso del color. Trabajó a finales del Renacimiento convirtiéndose en pintor de la corte de Guillermo IV. 



Enmarcadas en cenefas, pintadas con un gran detallismo, utilizando desde grutescos a cariátides,de estípites a capiteles clásicos, con putti o máscaras y camafeos........Creó una especie de inventario de las joyas de Ana de Habsburgo, duquesa de Baviera casada con el duque Alberto V el Magnánimo.




 El encargo pretendía dejar patente la riqueza material del matrimonio pero, y esto es más magnífico todavía ya que responde a la revolución cultural que supuso el Renacimiento, en el frontispicio del  libro aparece el matrimonio jugando al ajedrez. Tal como afirma el profesor Josué Llull, esta imagen, metáfora del mundo, muestra uno de los principales pasatiempos de la nobleza. Por un lado posesiones terrenales, sí, pero por otro, se muestra el interés por dejar claro que están interesados en cultivar la vía intelectual . Los perritos dibujados frente a ellos significarían la buena relación entre la pareja, la  fidelidad conyugal. 


En cuanto a las joyas que se observan en el libro se pueden ver colgantes con perlas barrocas, es decir, irregulares, o los llamados "pinjantes" que las combinaban con esmaltes y piedras preciosas en cabujón y todavía no facetadas. 



¡Una auténtica belleza!



Toda la obra gráfica de "El libro de Joyas de la Duquesa Ana de Baviera" ha sido extraída de la Biblioteca Digital  Mundial en donde podréis encontrar el libro completo: Aquí

El resto, que no pertenece a la obra, tienen al pie de las imágenes los links de las que han sido extraídas.

En cuanto a la obra de referencia que ha servido para la realización de esta entrada recomiendo la lectura de:

- Horcajo Palomero, Natalia: " Los Colgantes Renacentistas". Espacio, Tiempo y Forma, Serie VII, Hª del Arte, 1998. En línea, aquí
- Y para saber más desde un punto de vista político y también artístico, el artículo que el profesor Josué Llull dedica en su blog a esta maravilla : Arte e Iconografía

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