miércoles, 1 de enero de 2014

El Engaño de Max Ernst o Sus Aparentes Disparates



Max Ernst, Paris, 1938 – © 2013, ProLitteris, Zurich – 
Photo: Max Ernst Museum Brühl des LVR, Stiftung Max Ernst
Vía artribune

" ( Es) la explotación sistemática de la coincidencia casual, o artificialmente provocada, de dos o más realidades de diferente naturaleza sobre un plano en apariencia inapropiado (...) y el chispazo de poesía, que salta al producirse el acercamiento de esas realidades". (1)
Max Ernst, sobre el collage. 



 Max Ernst fue un artista radical que militó en las filas del Dadaísmo teniendo como colegas de arte y vida a gente como André Breton, Paul Éluard o Salvador Dalí. De Chirico y Georges Grosz fueron los modelos a seguir. Del Dadá tomó la técnica del montaje para realizar una obra fantástica, alucinante. Su contacto en París con los protosurrealistas ( 1923-24) le descubre las técnicas del frottage y el grattage. 


Max Ernst: Frottage 
y otro ejemplo debajo


El primero, el frotagge fue inventado por Max Ernst en 1925, y consiste en frotar con lápiz o carboncillo el papel colocado sobre una superficie irregular ( madera, tejido...) con el fin de conseguir una obra de arte en la que entra en juego el azar.  Mientras, el grattage supone raspar o rascar los pigmentos de pintura ya secos sobre la superficie de la madera o lienzo.


Max Ernst: La Horde, 1927
Uno de los primeros ejemplos de grattage y al igual que 
el de abajo


Max Ernst: Forest and Dove, 1927

Y a pesar de que también utilizó la pintura y el dibujo, una de las técnicas que más usó y de la que llegó a ser un maestro fue el collage. Y por la perfección que llegó a alcanzar al realizarlo se podría pensar que esas obras no fueron hechas a través de esa técnica, que las tijeras y el pegamento no habían sido utilizados. Eso es lo que ocurre cuando se observan las tres novelas collages que Ernst realizó entre 1929 y 1934.


Max Ernst: La preparación de la cola de hueso, 1921
Fue el primer collage impreso del autor

"Ernst relató su descubrimiento del collage como vehículo para plasmar sus ideas: en 1919 encontró un catálogo de material didáctico que contenía anuncios de láminas de mateméticas, anatomía, zoología, botánica, mineralogía, paleontología...( Eran) de "tan diferente naturaleza que lo absurdo de su acumulación confundía la mirada y todos los sentidos, provocaba alucinaciones, daba a los objetos representados significaciones nuevas y en rápida metamorfosis y ( esas cosas colocadas con) " un poco de color, unas cuantas líneas, un horizonte, un desierto, un cielo, un suelo de tablas o elementos por el estilo", podían adquirir un sentido insólito. Finalmente, la "alucinación" creada debería ser " interpretada" por medio de unas cuantas palabras o frases". (2)

Esta fue la técnica que utilizó para crear, no tanto ingenios mecánicos como hicieron sus compañeros de generación, cuanto imágenes humanas, de animales o de plantas. Y lo hizo tan bien que supo ocultar el proceso de trabajo que llevó a cabo: no se sabe dónde terminan las piezas originales, dónde las copias, qué añade, qué no....(3) De hecho retaba a tocar las obras para que se supiese que, aunque no lo pareciera, se advertía dónde estaban los trozos de papel pegados y por ello que verdaderamente eran collages.


Max Ernst: Gala Éluard, 1924

En 1929 realizó La femme 100 têtes ( La mujer 100 cabezas) a través de 147 collages con imágenes extraídas de antiguos grabados de madera.


 Max Ernst: La femme 100 têtes
"El paisaje cambia tres veces ( III)

El siguiente libro visual fue Rêve d`une petite fille qui voulut entrer au Carmel o "Sueño de una niña que quiso entrar en el Carmelo" de 1930 y que consta de 79 collages con frases bajo cada uno de ellos que pretenden ser claves para descifrar el significado del libro ( 4)


 Marceline-Marie, saliendo del árbol antropófago:
"Todos mis colibríes tienen una coartada y mi cuerpo
se cubre de cien virtudes profundas" 

El último es Une Semaine de Bonté ( Una Semana de Bondad o Los Siete Elementos Capitales ) de 1937.  " Pensó en publicar la obra en siete fascículos independientes, correspondientes a los días de la semana, imitando el sistema de las novelas populares por entregas. Los cuatro primeros cuadernos siguieron el plan inicial, pero debido a razones económicas ( las ventas no estaban yendo muy bien) un quinto y último fascículo recogió precipitadamente los collages correspondientes a los tres días que faltaban". (5).


El primero dedicado al león de Belfort ; el segundo a una mujer a la que rodea el agua ; el siguiente se puebla de seres con alas de murciélago, para el del jueves dedicarse a un pájaro...Además, cada día de la semana estaba representado y aunado a un color: el domingo con el púrpura y sucesivamente, el violeta, el verde, el rojo, el azul, el amarillo....(6) 



Primer Cuaderno
Domingo
Elemento:
El Barro
Ejemplo:
El León de Belfort



Segundo Cuaderno
Lunes
Elemento:
El Agua
Ejemplo:
El Agua




Cuarto Cuaderno
Miércoles
Elemento:
La Sangre
Ejemplo:
Edipo



Último Cuaderno
Jueves
Elemento:
El Negro
Ejemplo:
La Risa del Gallo
La Isla de Pascua

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Viernes 
Elemento:
La Vista
Ejemplo:
El Interior de la Vista

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Sábado 
Elemento:
Desconocido
Ejemplo:
La Llave de los Cantos

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La obra se convirtió en una sátira antiburguesa y anticlerical. Y al contrario que las dos anteriores novelas collages, no llevó pareja ninguna letra, ninguna frase que ayudase a descifrar las imágenes obligando, así al lector a realizar un esfuerzo de comprensión. Como afirma Juan Antonio Ramírez en el epílogo de la edición de las tres obras por la editorial Atalanta de 2008, Max Ernst retoma los ready mades  duchampianos y los objets trouvés, descontextualizando todo tipo de imágenes creando todo tipo de seres y mundos en los que lleva a cabo una ácida crítica de un mundo en el que Hitler acaba de subir al poder en Alemania.(7) "La obra nace en un período en el que todo empieza a oler mal", afirmó el mayor conocedor de la obra de Ernst,  Werner Spies( 8)


A él mismo, a Spies, se le debe el haber encontrado cuáles son las obras de las que se sirvió Ernst para crear Una Semana de Bondad y fueron algunas, pero sólo citaremos Martyre de Alphonse D´Ennery de 1885, Les damnés de Paris de Jules Mary ( 1883-84) o el Paraiso Perdido de Milton ilustrado por Gustavo Doré ( 1866). (9)



Ilustraciones Gustave Doré


   Por último comentaremos que los collages originales de esta obra se expusieron en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid en 1936 momento en que nuestro país se encontraba ya en una  fase prebélica, siendo algunos retirados por obscenos y para aplacar a los integristas religiosos (10).


Habría que esperar a 2009 cuando después de setenta años guardados por el coleccionista Daniel Filipacchi, estos collages, fuesen vueltos a poner a la vista del público en la Fundación Mapfre en una de las últimas exposiciones dedicadas al autor en nuestro país (11)

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La mayor parte de la obra gráfica ha sido extraída de Wikipaintings en donde encontraréis toda la obra de Max Ernst, no solo sus collages, también su obra pictórica.Si no ha sido así tenéis debajo de las imágenes los links de dónde proceden. 

En cuanto a la obra de referencia básica os recomiendo la visión y lectura de las tres novelas en imágenes de Max Ernst a la que cito en la entrada, editada por Atalanta con epílogo espléndido de Juan Antonio Ramírez y del que me he servido fundamentalmente para elaborar el texto así como también de algún artículo del períodico " El País". También es interesante la lectura del cuaderno  número 38 de la Fundación Mapfre que recoge la exposición de la que hablábamos Aquí

Citas: 
-1. Ramírez, Juan Antonio- Pág. 499
- 2. Tal cual, Idem, pág. 499-500
- 4- Rámirez, Juan Antonio- pág. 508
-5. Idem, pág. 510
- 7. Ramírez, Juan Antonio, 513
- 9. Ramírez, Juan Antonio, pág. 513-514
-10- Idem, pág.515


2 comentarios:

  1. Estupendo post, Olga. No conocía prácticamente nada de éstos trabajos de Max Ernst. Siempre me quedé con sus pinturas, pero salvo algunas cosas aisladas poco había visto de collages. Últimamente he descubierto unos cuantos artistas que hacen uso del collage como medio de expresión y la verdad es que se consiguen cosas espléndidas.
    Los de "Una semana de bondad" me han parecido especialmente buenos. Ni qué decir tiene que las obras de Gustave Doré me encantan.
    Como siempre muy buen trabajo.
    Saludos desde el invierno canario.

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    1. Gracias Javier!!!

      Siempre me noqueó Ernst y sus collages y si te gustan los libros, que estoy segura de que sí, y quieres tener en tu librería personal alguna joyita te recomiendo esta obra de Ernst, que en realidad son las tres, al igual que "Otro Mundo" de Grandville. Son, para mí, unos imprescindibles y de una belleza fantástica. Qué talentazo de artistas!!!!

      Un bico grande y gracias de nuevo por leerme y dejarme tu comentario:)

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