domingo, 4 de diciembre de 2011

Ingres: El gran creador de los desnudos femeninos.

" Sí, el arte necesita ser reformado ; y yo quiero ser ese revolucionario".(1) 


Jean Dominique Ingres: Autorretrato a los 24 años, 1804.

A Ingres se le ha considerado como un pintor encuadrado en la corriente Neoclásica por su gusto por la línea y la factura lisa. Sin embargo, este autor, es uno de esos artistas cuya obra no es posible circunscribir en un único movimiento. 


 Ingres: Los Embajadores de Agamenón en la tienda de Aquiles, 1801


Ingres: 1812

De hecho, desarrolló un estilo tan personal que comenzó a denominarse "Ingrismo": cuadros de tipo romántico, telas de estilo trovadoresco, orientalista en pinturas llenas de exotismo y sensualidad, próximo al Realismo en determinados retratos, anticipador de los retratos fotográficos de moda entre los burgueses en 1840....


 Ingres: Gianciotto descubre a Paolo y Francesca, 1819


Ingres: La Bañista, 1839


Ingres: François-Marius Granet, 1807

Todo eso y mucho más podemos encontrar en las telas de este autor que fue un trabajador incansable y que al final de su vida, a una edad provecta, obtendrá la victoria de ser reconocido como un gran artista y como un maestro. Hasta ese momento el rechazo a sus obras, desde el primer lienzo, le causó un profundo desasosiego, situación que fue superando con dificultad. 


Ingres: Napoleón en su trono imperial, 1806.
Ésta fue una de las telas, pintada por iniciativa propia, que fue objeto
de críticas demoledoras (se le calificó de arcaico y gótico) que lo decepcionaron terriblemente. 

Jean Auguste Dominique Ingres nació en 1780 en el sur de Francia. Vivió el ciclo revolucionario burgués de finales del Siglo XVIII y del XIX y sistemas políticos completamente diferentes.
La revolución de 1830 y "las tres gloriosas" apenas influyeron en el artista, que se mantuvo alejado de las luchas, pero con la subida al trono de Luis Felipe de Orleans, se vió salpicado por debates políticos en los que se le acusó de conservador por realizar retratos de personajes ligados a la monarquía borbónica mientras que la prensa monárquica lo calificaba de renovador del arte religioso y nacional en Francia. 



Ingres: El Duque de Orleans, 1842


Ingres: La vizcondesa Louise-Albertine d'Haussonville, 1845

Esta división de opiniones entre los que estaban a favor y en contra de su arte, incidió tanto en él que declaró que nunca más sería una persona pública y de esta manera se dirigió a un exilio voluntario yendo a Italia en donde asumirá el cargo de Director de la Academia francesa de Roma.


Ingres: La odalisca y su esclava, 1842.

Comienzos y formación: 

Sus comienzos como pintor se sitúan en la época de la Revolución Francesa y, guiado por su padre que era pintor,escultor y arquitecto y que tenía taller propio, siendo aún niño, hizo los primeros retratos en dibujo. 

Como en otros muchos casos de grandes artistas, sus primeros modelos pertenecieron al círculo familiar.Con 11 años entró en la Academia de Arte de Toulouse para recibir la formación académica usual: primero, copias de antiguos maestros y más tarde pinturas de modelos, forma de trabajo que conservó durante toda su vida.

Posteriormente, estudió con Jacques-Louis David en Paris,en un centro que, físicamente, estaba en el Louvre y que era considerado el más importante centro de formación de Francia y quizá de toda Europa. Pronto el maestro se fijó en él y lo empleó como ayudante, fundamentalmente para la realización de retratos.


Ingres: Retrato de Madame de Sennones, 1814

Los retratos, de hecho, le darían el suficiente reconocimiento a lo largo de su vida. Al principio los hizo por necesidad, pero posteriormente, cuando ya era famoso, a mediados del S. XIX, sus clientes fueron personas influyentes, destacadas, pertenecientes al ámbito de la política, la Iglesia y la sociedad. Burgueses y nobles fueron plasmados con una precisión en la reproducción genial, algo que nos hace pensar en la fotografía. Los accesorios, sus texturas, los vestidos a la moda con sus brillos, los reflejos de las joyas, cadenas y anillos... Todo lo llevaba a cabo con un realismo sorprendente.La perfección de sus retratos era el resultado de un proceso de trabajo frecuentemente largo y difícil. 


Ingres: Princesa Pauline-Eléonore de Broglie, 1851-1853


Ingres: Madame Moitessier sentada, 1856

Sin embargo, llevó a cabo, digamos, ciertas deformaciones anatómicas, un cierto "manierismo" en la composición de algunos cuadros, que no fueron bien entendidos en su momento y que supuso que los críticos se cebaran con él, ya que esas deformaciones se entendieron como carencias artísticas. En Ingres lo anticonvencional fue entendido como defecto de factura y de conocimiento de la pintura. Nada más lejos de la verdad.


Ingres: Caroline Riviere, 1805.
Fue el único retrato de Ingres al aire libre.


Ingres: La gran Odalisca, 1814

A pesar de la realización de estos retratos, el gran intéres de Ingres consistió en ser considerado como pintor de Historia, pues era más prestigiosa. Esa pintura comprendía la representación de narraciones de la Antigüedad clásica romana y griega, pero también de la Historia Sagrada. Ingres estudió de cerca "El Juramento de los Horacios" de su maestro David , una de las obras cumbre del neoclasicismo francés, del que tomó la composición de las figuras en el espacio, los contornos y los cuerpos.


Ingres: La apoteosis de Homero, 1827


Ingres: Júpiter y Tetis, 1811

Como otros muchos pintores que querían tener una formación sólida, irá a Italia: a Roma, primero, como becario y, posteriormente, como Director de la Acadèmie de France romana, como se ha comentado anteriormente. También estará en Florencia. Ahí se empapará de los clásicos, fundamentalmente estudiará la obra de Miguel Ángel y Rafael ( éste último fue siempre su referencia), aunque también le llamarán la atención obras de los siglos XIV y XV.


Ingres: Rafael y la Fornarina, 1814

1820 fue el año en el que llegó al punto más bajo de su carrera: se ganaba la vida haciendo encargos de retratos de turistas y escenas de género de pequeño formato pero no recibía suficientes encargos lo que le llevó a decir que "muchas veces no tengo en casa ni pan  y el panadero ya no me fia". (2)

Cuando todo parecía perdido se le encarga el Voto de Luis XIII . Este cuadro tendrá una acogida fabulosa. De hecho se consideró como su primera gran obra maestra, y en solo unos meses pasó, de estar en la miseria, a ser uno de los artistas más aclamados de su generación. Regresó a Francia y un año después abrió una Escuela de Arte en París donde va a enseñar y trabajará con gran éxito.


Ingres: El voto de Luis XIII, 1824

Su proceso creativo:

" El dibujo es la honradez del arte" ( 3) solía afirmar. Para empezar a crear no comenzaba con una idea terminada en la cabeza, sino que inventaba la composición durante el proceso de trabajo. 

Seguía con una investigación amplia y sistemática del vestido, históricamente correcto, o de la arquitectura adecuada. En todo esto, sus alumnos lo ayudaban, él les leía una y otra vez la historia y recomponía la escena utilizándose a sí mismo y a sus estudiantes como modelos. 


 Ingres: Muerte de Da Vinci, 1808.


Ingres: Enrique IV de Francia jugando con sus hijos, 1817

Además, solicitaba información de los elementos arquitectónicos y detalles de los interiores: era un sistema moderno, de division del trabajo, en el que Ingres se ocupaba únicamente del proyecto general. Se apoyó, siempre, en innumerables estudios y dibujos prepraratorios.


Ingres: Estudio para Jesús entre los Doctores.

El retrato masculino más famoso de Ingres fue el de Louis-François Bertin ( director de el "Journal des débats"), el prototipo de burgués que reflejaba en su imágen la historia de una época: el de la burguesía que llega al poder político. Se dice que Ingres lloró debido a la desesperación por su incapacidad para encontrar la pose adecuada que reflejara lo que Bertin era. Por casualidad, al día siguiente lo vió sentado de la manera en la que lo retrató y sentenció que rápidamente el cuadro estaría terminado.  


Ingres: Louis François Bertin, 1832
Sobre las gafas de Bertin y sobre el respaldo de la silla se refleja una ventana, un reflejo de luz que Ingres, había visto tanto en Rafael como en la pintura holandesa. (4)

Ya se ha comentado como vivió entre los ideales ilustrados que colocaban a la razón por encima de todo y  que coincidían con la estética neoclásica y la fantasía y el sentimiento que impregnaba la obra romántica. Entre la obra que desarrolla la estética romántica, podríamos citar el Sueño de Ossián, recreación de los "Cantos de Ossián" editado por el escocés James Macpherson en 1760 que procede del volumen " La Batalla de Lora" y que fue una de las obras más leídas de su tiempo.
( 5)


Ingres: El sueño de Ossián, 1813
La Mujer en la pintura de Ingres: 

Por último, comentaremos que con La Bañista de Valpinçon, Ingres inauguró un grupo de temas que le acompañaría hasta su muerte: los desnudos femeninos y que fundamentaría hasta el final su fama como gran pintor.

Ingres: La Bañista de Valpinçon, 1808


Ingres: Venus Anadiomene, entre 1825-50


 Ingres: La Fuente, 1856

En el óleo " El Baño Turco"  pinta 25  mujeres desnudas en un local oriental, obra que aún hoy sigue ejerciendo un efecto sobrecogedor.



Ingres: " El Baño Turco", 1863
Tenía más de 80 años cuando lo pintó y podemos ver reminiscencias de la bañista de Valpinçon en la mujer de espaldas.

Thèophile Gautier, crítico de arte de su época, escribió al respecto:

" El gran artista ha dibujado esos bellos cuerpos en las posturas que favorecen sus encantos,...ostrando la nuca, rodeada de un ligero turbante, y sus hombros, húmedos de los vapores del baño; se une el mármol de la diosa clásica con la carne de la sultana, bajo una palidez rosácea, velada por el vapor plateado del baño......Parece como si el cuadro fuera un álbum, en el que el pintor, en diferentes épocas, ha hilvanado sus sueños de belleza...". (6) 

 Ingres: Roger liberando a Angélica, 1819


Ingres: Aquí Roger ha desaparecido y en Angélica Ingres
muestra el ideal de belleza femenino que siempre  persiguió.

 Éstas, las obras en las que se observan a mujeres desnudas en momentos de asueto y quietud, fundamentaron, como decimos, su fama. Y  aún ahora,  el efecto de la visión de su obra, dos siglos después, sigue siendo, para el espectador actual, sobrecogedor e incluso moderno.


 Ingres:  Edipo y la Esfinge, 1808

La Esfinge de Tebas preguntaba: ¿ Qué ser vivo camina por la mañana sobre cuatro patas, a mediodía sobre dos  y por la noche sobre tres? . Al que no lo sabía, la Esfinge lo mataba. Edipo lo adivina: el hombre que en la infancia gatea a cuatro patas, de adulto se sostiene sobre las dos piernas y en la vejez necesita un bastón para andar. Edipo al dar la solución, liberó a Tebas de la Esfinge. 


Ingres: Autorretrato, 1864.


Todas las imágenes han sido extraídas de Wikimedia Commons. 

En cuanto a las citas y obras de referencia:
1- Grimme, Karin: Ingres. Edit. Taschen. Pag. 65
2- Idem. Pág. 30
3- Idem. Pág. 42
4- Idem. Pag. 58
5- Idem. Pág. 77
6. Idem. Pág. 85
- Laneyrie- Dagen, Nadeije: Leer la Pintura. Editorial Larousse, 2005.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Michael Parkes y su mundo extraordinario.


Invierno, 2004

Criaturas aladas, mujeres bellas y etéreas, animales convertidos en compañeros fieles ... Todas estas figuras pertenecen al universo particular de este artista norteamericano que las plasma con encanto en litografías ( del que es un maestro) , esculturas o pinturas.


 Travelling Circus, 2011

En algunas obras, me recuerda al Klimt de teselas doradas con sus características formas femeninas;  en otras, hay visos del Modernismo en la utilización de líneas incurvadas; en otras,sin embargo, esas formas rememoran a las dalinianas.


Wein, 1993


Conquering Daemons, 2005


Sacred Fire I & II, 1995


The Gift, 2005


The Letter, 2005


Day Dreaming, 2009


Little General, 1986

Algunas veces, los cabellos de sus mujeres son ondulados y su estética parece beber del Prerrafaelismo; otras , sus mármoles me recuerdan a los de Alma Tadema. En la visión de algunas de sus imágenes, éstas me transportan al mundo de una Alicia en el País de las Maravillas... Pero la constante en su obra es que se mantiene surrealista y apegado al figurativismo para empaparnos de un mundo onírico pleno de quietud y tranquilidad. Otro azaroso y fantástico descubrimiento.


Fearless , 2008


Indian Summer, 2006



Persepolis, 2000


The Riddle, 1999


Child Play, 2006


The Seahorse Collector, 2007



The Dragon  Collector, 2003



Gift of Wonder, 1989


Black Orchid, 2009


Lions Songs.

Todas las imágenes han sido extraídas de la propia página oficial del autor con la única intención de divulgar su trabajo. Podéis ver más de su maravillosa obra en la página citada: Aquí.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Charles Le Brun: La Representación del Carácter Humano y sus Pasiones.


Portada del libro de Charles Le Brun: "Caracteres de las pasiones humanas". 
Publicado en 1750
Fuente de la ímágen: Aquí 


Le Système de Lebrum sur la Physionomie 
 Ojos de tigre, ojos de lobo, ojos de gato
Ejercicio comparativo de ferocidad
Fuente de la imágen: Aquí

Los tratados de Fisiognomía ( de fisis y gnomon (quien conoce la Naturaleza)) , se remontan a la antigüedad grecolatina. El primero que se conserva es del S. III a. C. y se atribuye a Aristóteles; pero el, quizás, más conocido fue el del sofista Polemón, fechado entre el año 88 y el 144 a. C que fue versionado y traducido a varias lenguas, entre ellas, al árabe.


Charles Le Brun: Caracteres de las pasiones humanas.
Amor.
Fuente de la imágen: Aquí


En estos estudios se trataba de conocer y descifrar el verdadero carácter de una persona a través de la interpretación de su cara, de la forma de la nariz, o de los ojos, o de la caída de sus labios........(1)

A finales del siglo XVI, Giovanni Battista della Porta, con su obra De Humana Physiognomía, publicada en 1586, insistió en la noción de que el temperamento y el carácter de una persona puede ser deducido por la forma de su cara o su cuerpo. 


 Giovanni Battista della Porta: De Humana Physiognomía, 1586

La obra de della Porta, escrita en latín, estaba ilustrada con grabados que intentaban subrayar lo anteriormente dicho. Dibujó con gran detalle y comparativamente a humanos y animales para descubrir sus afinidades y, a través de ellas, deducir los distintos caracteres de las personas. 


Giovanni Battista della Porta: De Humana Physiognomía, 1586 



Giovanni Battista della Porta: De Humana Physiognomía, 1586

Giovanni Battista della Porta: De Humana Physiognomía, 1586  

Giovanni Battista della Porta: De Humana Physiognomía, 1586 




Giovanni Battista della Porta: De Humana Physiognomía, 1586  

 Fuente de todas las imágenes de la obra de della Porta: Aquí

En el siglo XVII, en el momento, en el que, en el ámbito político, el absolutismo real estaba en su pleno desarrollo, se hizo indispensable este tipo de conocimiento para controlar e interpretar, en el cuerpo y rostro de los individuos, los rasgos del carácter. (2)

Le Système de Lebrum sur la Physionomie 
Cabezas de Júpiter y de Hércules. 
Fuente de la imágen: Aquí.

Charles Le Brun, pintor de corte y director de la Academia Real de Pintura y de Escultura, pronuncia en esta institución dos conferencias que hacen referencia a este tema. En ellas, retomaba a Descartes y sus "Pasiones del Alma" ( 1649) y a Jean de la Bruyére con su obra "Los Caracteres" de 1688. Con ello Le Brun pretendía que los pintores leyesen bien lo que luego tendrían que pintar.(3)


Le Système de Lebrum sur la Physionomie 
Cabezas de Júpiter y de leones.  

Le Système de Lebrum sur la Physionomie 
Figura humana y buey


Le Système de Lebrum sur la Physionomie 
 Figura humana y águila


Le Système de Lebrum sur la Physionomie
Figura humana y camello



Le Système de Lebrum sur la Physionomie 
 Figura humana y cuervo


Le Système de Lebrum sur la Physionomie
Figura humana y el zorro

Posteriormente a finales del siglo XVIII, lejos de ser dejada de lado, esta práctica es seguida por distintos Ilustrados que, basándose en el análisis psicológico, promovieron realizaciones de caras expresivas para presentar a concursos, con el fin de que los jóvenes pintores pudiesen estudiar la representación de las distintas pasiones humanas. Además, Johann Kaspar Lavater siguió escribiendo sobre el tema basándose en los escritos de della Porta.


Le Système de Lebrum sur la Physionomie 
Ojos de lobo, ojos de lobo, ojos de cerdo
Ejercicio comparativo de crueldad y astucia
Fuentes de todas las imágenes de esta obra: Aquí

En el siglo XIX, Charles Blanc, crítico de arte francés,  en su "Grammaire des arts du dessin", dibujó tres figuras tipo, que corresponderían a los únicos tres apectos que tiene el rostro humano, dependiendo de si los "organos nobles" ( ojos, nariz y ángulos de la boca) siguen una dirección horizontal, expansiva ( en oblicuas ascendentes) o convergente ( en oblicuas descendentes): " La imagen del centro, cuyas líneas son horizontales, caracteriza la calma; la de la izquierda, cuyas líneas son expansivas, expresa un sentimiento de alegría, y la de la derecha, cuyas líneas son convertentes, corresponde a un sentimiento de tristeza". (4)

 Charles Blanc: "Grammaire des arts du dessin".
Fuente de la imágen: Aquí


Charles Blanc: "Grammaire des arts du dessin". 
Fuente de la imágen: Aquí


Charles Blanc: "Grammaire des arts du dessin". 
 Fuente de la imágen: Aquí 


Gustave Courbet: " El desesperado". 1843
Fuente de la imágen: Aquí

Acaso, ¿ no es el rostro el espejo del alma?
2- Laneyre- Dagen, Nadeije: "Leer la pintura". Larousse Editorial, 2006

4-  Laneyre- Dagen, Nadeije: "Leer la pintura". Larousse Editorial, 2006